Bebé a la Carta, ¿Qué Sigue Ahora?

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Bebé a la Carta, ¿Qué Sigue Ahora?
Viernes, 23 Febrero 2018 01:06

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Desde hace más de 40 años, la ciencia ha implementado diferentes técnicas para modificar genéticamente los fragmentos de material hereditario. La edición genética se utiliza principalmente para modificar el ADN de embriones humanos, de manera que se solucionen errores en el genoma y los bebes no sufran enfermedades graves en el futuro.

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Fuente: Shutterstock

Por otra parte, la medicina ha implementado dos técnicas para permitir que las parejas que no pueden dar a luz, lo hagan. Estas son:

1. Donación de óvulos y espermatozoides (gametos): las personas que desean tener hijos van a un centro de fertilización asistida con bases de datos, donde hay información de los donantes, y así se pueden elegir las características de los progenitores donantes, para que sean las de sus hijos.
2. Diagnóstico genético preimplantacional (PGD): se estudia el ADN de un embrión y se fecunda artificialmente, es decir, se une el óvulo con un espermatozoide. Aquí no hay ningún tipo de diseño genético.

Sin embargo, los avances de la ciencia han abierto la posibilidad de diseñar un bebé, permitiendo identificar el defecto en un gen y corregir el error. Las solicitudes de hijos con características específicas cada vez son más frecuentes.

Un ejemplo es el LA Fertility Institutes que ofrece este tipo de servicios en Los Ángeles y Nueva York, donde los progenitores pueden eliminar rasgos físicos no deseados y establecer características específicas para sus bebés, como sexo, estatura, color de ojos y cabello. En un futuro hasta su coeficiente intelectual. Una iniciativa muy polémica y que enciende las alarmas en los rincones del mundo.

Si bien es una alternativa para quienes tienen impedimentos físicos, es también una práctica con vacíos legales. De acuerdo con una encuesta realizada en 2016 por la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, el 83% de las personas afirma que la manipulación de genes de este tipo debería ser ilegal y hacen un llamado a la mesura y a la construcción de normas regulatorias.

Muchas de las solicitudes que llegan a los institutos que llevan a cabo este tipo de prácticas, pretenden que sus hijos sean cantantes, deportistas o que entren a la universidad, pero este tipo de características no surgen de la modificación genética, de encontrar el medio para cumplir estas especificaciones, la situación podría salirse de control y la ciencia no solo diseñaría el físico de las personas sino su vida.

Las implicaciones que tiene esta tendencia en el mundo son muchas, ya que abre la puerta a todo tipo de cambios. Marcy Darnovsky, directora ejecutiva del Centro de Genética y Sociedad, afirma que “muy fácilmente podríamos encontrarnos de pronto en un mundo donde los hijos de algunas personas se considerarían biológicamente superiores al resto”.

Muchos médicos afirman tener la responsabilidad de resolver aquellos problemas técnicos llamados enfermedades, con lo que la modificación permite una mejoría de la calidad de vida. Pero la ingeniería genética está tratando a los niños como mercancía de lujo y se está desvirtuando el avance de la ciencia. Entonces ¿hasta qué punto la vanidad atenta contra la dignidad y derechos humanos? ¿será que se están sobrepasando los limites naturales y se está jugando a ser dios? ¿qué sigue ahora?

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