Sector
Evolución Histórica del Liderazgo: del Legado al Coeficiente Intelectual y Emocional
Viernes, 03 Agosto 2018 02:44

Written by  Artículos Especiales
Comparte en redes sociales

Al momento de dirigir equipos de trabajo dentro de una organización, variables como la honestidad y la integridad (¿Es Necesaria la Honestidad y la Integridad para Liderar?), la capacidad de alinear la compañía, el manejo de conflictos (La Forma Apropiada y No Apropiada de Solucionar un Problema), contar con una visión (Las Empresas Deben Crear una Visión y los Líderes Deben ser Visionarios), ser ambicioso e irracional (Ambición, Irracionalidad y Suerte: lo Necesario para Llevar su Empresa a Otro Nivel) y disfrutar del trabajo (¿Lo que Haces lo Recordarás en 20 años?, si la Respuesta es NO, se está Perdiendo el Foco) resultan indispensables para el líder. Sin embargo, no siempre fue así.

Liderazgo Evolución
Fuente imagen: Shutterstock

En la época medieval, si se era el hijo de un rey, se tenía que ser líder. Había que nacer en la familia correcta para no correr con la suerte de ser asesinado.

En la revolución industrial, ser inteligente era lo que contaba. Las personas con un alto coeficiente intelectual –IQ– eran el cerebro de las operaciones, y los trabajadores las manos. Pensar y hacer eran atributos que debían estar separados.

Por su parte, en el siglo XX el factor determinante fue el coeficiente emocional –EQ–. Para ese momento, ya abundaban los trabajadores inteligentes, por lo que el líder tenía que ser aquel que lograra motivar al resto.

Actualmente, un buen IQ y EQ no son suficientes. Los líderes deben hacer que las cosas pasen a través de personas y departamentos que no controlan. Para esto, es necesario contar con destrezas políticas, hacer alianzas, crear confianza, alinear agendas y establecer tratos.

También te puede interesar:

Yoleosectorial

Sectorial
¿Desea recibir diariamente el contenido de Sectorial? Suscríbase
   

Captcha