Sector
¿Cuándo Será la Próxima Crisis Económica Mundial?
Martes, 06 Noviembre 2018 11:51

Written by  Artículos Especiales
Comparte en redes sociales

La economía mundial ha venido recuperándose y mostrando señales positivas. La comunidad europea, China, EE.UU. y los países emergentes muestran ciclos expansivos en medio de una recuperación armónica. Sin embargo, las tensiones geopolíticas, las guerras arancelarias, la reducción de la demanda y el exceso de endeudamiento permiten entrever que la fiesta bursátil no será para siempre.

financial crisis 1713984 960 720
Fuente imagen: Pixabay

A causa de la última crisis financiera mundial en 2008 (Desregulación = Crisis Financiera. Lo Ocurrido en 2008), marcada por la caída de Lehman Brothers, los principales bancos centrales entraron en una etapa de ciclo expansivo, en el que el dinero abundante y barato fue la principal política económica. Los estímulos sistemáticos generaron que las principales economías fueran capaces de salir a flote, a tal punto de poder caminar por sus propios medios. Gracias a esto, la Reserva Federal desmontó hace algunos años su millonario plan de compra de activos y comenzó a subir sus tasas de referencia.

Las crisis financieras se desatan por tres factores principales: endeudamiento excesivo, inversión muy concentrada (burbujas) y desequilibrio entre activos y pasivos (Ejemplos de Burbuja Económica: Crisis del 2008 y Acción Fabricato). Si a esto se le suma tensiones geopolíticas, lo que resulta es el coctel perfecto para desatar un desastre económico mundial. En los últimos años, las grandes potencias han ganado espacio en el ámbito político-económico, de tal forma que el actual orden financiero mundial pareciera estar cambiando de un poder hegemónico (EE.UU.) a un sistema tripolar (EE. UU.- China -Rusia). A su vez, las tensiones políticas se ven reflejadas en la economía de un país mediante impuestos, aranceles y trabas económicas impuestas para tratar de salvaguarda los intereses propios.

Guerras Comerciales, Alto Endeudamiento y Reducción en la Demanda Mundial.
Estados Unidos adoptó, gracias a su presidente, una política proteccionista (Contradicciones en la Relación Trump - Putin y el Contexto de la Guerra en Siria), e implementó una serie de aranceles e imposiciones comerciales a sus principales socios comerciales: Zona Euro, Canadá, Irán, México, China, entre otros. Por su parte, estos países aplicaron políticas similares, sancionando a EE. UU. con aranceles comerciales. Puntualmente contra China, el país americano impuso sanciones comerciales por más de US$200.000 millones de dólares, mientras que el gigante asiático respondió con US$60.000 millones en impuestos, entendiendo que China exporta mucho más. Sin embargo, aunque en una primera mirada China podría verse más afectada por el valor de sus exportaciones, el país oriental es quien tiene las mayores reservas en dólares y podría amortiguar el impacto devaluando su moneda. Más allá de esto, medidas de esta clase impactan a los consumidores, quienes terminan pagando el costo de los impuestos, ya que los productores trasladan directamente el costo del arancel al producto terminado. Esto se traduce en mayor inflación y puede generar recortes masivos de puestos de trabajo.

Además, estas restricciones pretenden salvaguardar los mercados internos en un sistema globalizado, con EE.UU. como el principal perdedor, situación que se refleja en la contracción de su demanda. Mientras que las ventas globales de automotores en el 2015 fueron de 77,2 millones de unidades, representando un 6% de crecimiento respecto a 2014, en 2018 se estima serán de 81 millones, anotando tan solo un 3% de crecimiento. De igual forma, los teléfonos celulares tenían tasas de crecimiento de 28% en 2013 y 2014, ritmo que cayó a 2,7% en 2015 y 2016.

A esta contracción en la demanda se suman el alto nivel de deuda y la especulación financiera. Se estima que la producción de bienes y servicios para el 2018 será de US$85 billones de dólares, mientras que la deuda general de los gobiernos, hogares y empresas suma US$250 billones de dólares. De esta forma, se puede asegurar que existe 2,5 dólares por cada uno que se produce, lo que en otras palabras traduce que la deuda mundial es 2,5 veces el PIB, la mitad aportada por EE.UU., China y Japón. A su vez, las altas tasas de interés han generado una salida de capitales de las economías emergentes hacia EE. UU., ocasionando devaluaciones marcadas en países como Turquía, Irán, Argentina y Brasil. En Colombia también se ha presentado este fenómeno, pero no en las mismas proporciones.

Así las cosas, entidades financieras como JP Morgan y economistas, como Nouriel Roubini, han afirmado que los récords históricos en las principales bolsas no son sostenibles y que para el 2020 se empezarán a ver las consecuencias del exceso de liquidez y del alto grado de apalancamiento de los agentes del mercado, acompañadas además de los conflictos geopolíticos alrededor del mundo.

Ricardo Gómez Londoño
Ingeniero Financiero
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Yoleosectorial

Sectorial
¿Desea recibir diariamente el contenido de Sectorial? Suscríbase
   

Captcha