Desregulación = Crisis Financiera. Lo Ocurrido en 2008

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Desregulación = Crisis Financiera. Lo Ocurrido en 2008
Miércoles, 24 Agosto 2011 05:00

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La crisis financiera del año 2008 tuvo como unas de sus manifestaciones más relevantes la quiebra del banco Lehman Brothers y el colapso de la aseguradora AIG, lo cual dejó gigantescas pérdidas, más de 30 millones de desempleados y la duplicación de la deuda nacional de Estados Unidos.

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Imagen: Archivo Sectorial.co

Fue, más que los resultados de la creación y promulgación de productos financieros complejos, el resultado de una pérdida de regulación a una industria que pensó más en beneficios personales, que en prestar servicio a sus clientes.

Posterior a la crisis de los años 30, Estados Unidos experimentó una etapa de crecimiento y consolidación de la banca, enmarcada en principios necesarios de regulación. Sin embargo esto duró hasta los años 80, periodo en el cual a la presidencia llegó Ronald Reagan, con nuevas políticas monetarias y financieras, propiciando la desregulación de los mercados.

Las políticas adoptadas por Reagan, y posteriormente asumidas por las presidencias de Bill Clinton y George Bush, arrojaron como resultados una industria financiera fuera de control y con un sin número de hechos cuestionables, entre los que se encuentran cronológicamente los siguientes:

  • En 1982 la desregulación de las compañías de ahorros y préstamos les permitió hacer inversiones riesgosas con sus depósitos.
  • En 1998 la fusión entre Citigroup y Travelers violaba una ley que surgió en la Gran Depresión, que impedía a los bancos con depósitos, participar en actividades de inversión.
  • A finales de los 90, los bancos de inversión promovían acciones por internet de compañías que iban a fracasar.
  • Desde que comenzó la desregulación, las firmas financieras han hecho fraudes, lavado dinero y alterado su información contable: JP Morgan sobornó a funcionarios, Citibank sacó USD $100 MM de dólares de drogas de México, Freddie Mac y Fannie Mae tuvieron fraudes en su contabilidad, Citibank, JP Morgan, Merril Lynch estuvieron vinculados en el ocultamiento del fraude de la quiebra de Enron, entre otros escándalos.

En los 90 se dio la explosión de productos derivados, que los economistas los denominaban como activos que volvían los mercados más seguros, pero realmente los volvieron inestables.

Para el 2001 se comenzó a desarrollar la denominada “cadena de bursatilización”, la cual unía a compradores de casas, prestamistas, bancos de inversión, e inversionistas, a través de unos derivados denominados Obligaciones de Deuda Colateralizada (CDO), con los cuales los prestamistas vendían hipotecas a los bancos de inversión, estos últimos creaban los CDO, los cuales los ponían en el mercado y eran adquiridos por inversionistas. Estos títulos tenían calificaciones otorgadas por las calificadoras de riesgos, que en su mayoría tenían la nota de “AAA”. Este es el comienzo de la burbuja financiera, en la cual, a los prestamistas no les importaba si el deudor podía pagar, y a los bancos de inversión solo les interesaba vender los CDO.

La Reserva Federal, a través de de la ley de propiedad de casas, podía regular el mercado, pero no hizo nada, al igual que la Comisión de Valores e Intercambio (SEC). A los bancos de inversión les interesaba vender gran cantidad de CDO, e incrementar sus riquezas, para lo cual solicitaron a la SEC desregular sus límites de apalancamiento. La SEC autorizó esto.

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Foto: Archivo Sectorial.co

AIG, comenzó a realizar la venta de unos derivados denominados Seguros de Impago de Deudas, los cuales, para los inversionistas que tenían CDO, funcionaban como una póliza, en la cual si los CDO perdían valor, AIG respondía por las perdidas. A su vez, los especuladores podían comprar estos seguros para apostar contra un CDO que no poseían.

La posibilidad de que personas pudieran adquirir los Seguros de Impago de Deudas para apostar contra CDO que no poseían, fueron atractivas para Goldman Sachs quien empezó a generalizar esta práctica, al igual que Morgan Stanley, Merrill Lynch, JP Morgan y Lehman Brothers. Estos hechos fueron los que desembocaron en la recesión, pues los creadores de los CDO, que ofrecían estos productos a sus clientes como activos seguros, ahora estaban apostando contra ellos.

En 2008 las reposiciones bancarias se dispararon y la cadena de bursatilización implotó. Los prestamistas ya no podían vender sus préstamos. El mercado de CDO colapsó, dejando a los bancos de inversión con gran cantidad de títulos y propiedades, que no podían vender. En septiembre de ese mismo año, AIG debía USD $13.000 MM en seguros, y no tenía dinero.

Meses antes del desembocamiento de la crisis del 2008, todos los bancos de inversión tenían una buena calificación de riesgos. Posterior a la crisis del 2008, los ejecutivos que destruyeron sus compañías y crearon el desastre, salieron de este con sus fortunas intactas. En 2009 con la presidencia de Barack Obama, se prometió una reforma estructural al mercado financiero. Actualmente este sigue funcionando sin mayor regulación. Con unos bancos que ahora son más poderosos, grandes, y más concentrados que nunca.

En conclusión, la viabilidad de un mercado financiero de permanencia y servicio, debe estar basado en unas sólidas estructuras y políticas de regulación por parte del Estado y de autoregulación propia, el argumento de libertad de mercados, no debe ser el vehículo, para que pocas personas se enriquezcan a causa de la desestabilidad de una economía.

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