Artículos Especiales

8 Razones para Renunciar
Martes, 06 Diciembre 2011 05:00

Comparte en redes sociales

“Cuando acepte mi trabajo actual hace 1 año, me sentí afortunada de conseguirlo. Yo había estado sin trabajo por unos 5 meses y ésta parecía una gran oportunidad para mi carrera. Infortunadamente, esto no ha funcionado. La cultura en esta compañía es burocrática y asfixiante, todos mis colegas han estado acá por toda la vida y me tratan como una extraña. Como resultado, no estoy recibiendo tareas retadoras, en cambio, me siento atascada con una serie de tareas tediosas que nadie más quiere. Cuando hay que tomar una decisión, mi jefe solicita la opinión de todos menos la mía”. La anterior es la carta de una trabajadora a Anne Fisher, colaboradora de la revista Fortune. La carta continua así:

“Odio llegar al trabajo en la mañana. Nunca he sido de las que está pendiente del reloj, pero este lugar me está volviendo así: no puedo esperar a salir de aquí al final del día, y me paso todo el domingo renegando del lunes. Aun así es un buen trabajo, con un pago fijo, y estoy segura que millones de personas intercambiarían conmigo su trabajo”. Seguido a esto, le pidió a Anne que le diera un consejo. Debía aguantar y seguir en el trabajo o comenzar a buscar otro?

En la respuesta, Anne expresaba que era normal que “la miseria quisiera a la compañía”, pero tal vez se vería animada por algunas estadísticas. En enero de 2010, la tasa de renuncia en Estados Unidos llegaba al 1% (el porcentaje de personas que dejaron su trabajo voluntariamente), pero venía en aumento y en septiembre se había ubicado en 1,5%.

Claramente la situación económica, la tasa de desempleo y el descenso en la contratación de personas están manteniendo a las personas en trabajos que no les gustan. Curiosamente, la mayoría de los que están renunciando lo están haciendo en un corto tiempo. Cerca de la mitad de los que renunciaron en Estados Unidos lo hicieron en los primeros 18 meses de trabajo.

La razón más común de acuerdo al reporte fue: mala adaptación a la cultura. Esto es, un sentido que el empleado no tiene o no lo siente como propio y como consecuencia no puede avanzar.

Lo cierto es que la historia que acabamos de leer no es ajena a muchos. Más de una persona reniega de su trabajo y no ve la hora que se acabe la jornada laboral para ir a casa… para al otro día tener que volver a él. Kate Windleton, presidenta de la red nacional de orientación profesional ‘The five o’clock club’, ha identificado 8 síntomas de una mala adaptación. Si usted tiene 3 o más, según ella, es hora de actualizar su hoja de vida y comenzar a buscar trabajo.

  • Sus valores no encajan con los de sus colegas o superiores. Algunos trabajadores no apruebas y no ejecutan ciertas prácticas no éticas. Algunas veces, el solo hecho de considerar la compañía “burocrática y asfixiante”, indica que hay un conflicto con los valores de la compañía.
  • No le gusta a su jefe. Esto probablemente aplique si usted no apoya sus planes o agenda, o él/ella nunca solicita su opinión. Además, si ha hecho o dicho algo que ponga en riesgo el puesto de su jefe, tal vez sea hora irse.
  • No le gusta a sus colegas. Ser tratado como un extraño es una pista. Si se siente aislado, que hablan a espaldas de usted y excluido del funcionamiento del sistema, es hora de dejarlo.
  • No recibe tareas que hagan el mejor uso de sus habilidades. Cuando no hay buena adaptación, todos los proyectos deseables van para otros, mientras todos los que van acorde a sus debilidades son para usted. Esto es un signo de que su jefe no confía en usted o no cree que usted pueda hacer un buen trabajo.
  • Siempre queda atascado con el trabajo que nadie más quiere. Aunque siempre se puede hacer lobby para obtener mejores proyectos y pedir que le asignen tareas en las que realmente pueda mostrar sus habilidades y aumentar su credibilidad, pocas veces lo logra.
  • Es excluido de reuniones a las que sus colegas son invitados. Obviamente esta es una evidencia inequívoca del estatus de “extraño” que tiene. Usted no siente que sus ideas sean valoradas ni sus contribuciones centrales para la compañía.
  • Todos en su nivel tienen una oficina, mientras usted sigue con un cubículo en el corredor. Sin importar su título formal, un mal sitio de trabajo muestra su lugar en la jerarquía informal claramente.
  • Usted teme ir al trabajo. Si la idea de ir al trabajo lo pone ansioso y físicamente enfermo, y si usted cuenta las horas hasta que se pueda ir, necesita empezar la búsqueda de trabajo. La vida es muy corta para esto.
Subir