Dinero y Poder: Como Goldman Sachs se Adueño del Mundo

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Dinero y Poder: Como Goldman Sachs se Adueño del Mundo
Miércoles, 20 Junio 2012 05:00

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Cómo hace este banco de inversión para ganar tanto dinero? En realidad es algo sencillo. De esta manera se hace la introducción al nuevo libro escrito por el colaborador de la revista Fortune y exempleado de Wall Street, William D. Cohan.

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Foto: www.everystockphoto.com (Autor: Jason Rogers)

Teniendo en cuenta la actitud cerrada e implacable de Goldman Sachs, para la elaboración de su libro Cohan recurrió a una amplia gama de fuentes anónimas, igualmente utilizó su instinto y como resultado obtuvo tal vez la evaluación más franca, detallada y humana que se ha hecho del banco hasta la fecha. En el texto el autor aborda la actitud codiciosa, arrogante y propensa a errores de la entidad financiera, pero a su vez admira su enorme capacidad para reclutar y adoctrinar a los mejores y brillantes empleados, lo que al parecer es su secreto para abrirse paso entre sus rivales.

Dinero y Poder sugiere que Goldman Sachs posee poderes especiales desarrollados a partir de su notable capacidad para convencer a algunos de los jóvenes más inteligentes del mundo que encuentren las acciones más interesantes, ubiquen posiciones de arbitraje y extorsionen clientes corporativos a través de una noble llamada. Una anécdota iluminadora en el libro se refiere a Robert Rubin, ex jefe de Goldman, quien iba a convertirse en el Secretario del Tesoro durante la presidencia de Bill Clinton. En 1969, su tercer año en la empresa, la carrera de Rubin tuvo una mala racha. Rubin se acercó Sandy Lewis, quien en ese momento dirigía el departamento de arbitraje de un banco rival, buscando una oportunidad de empleo, Lewis explica que Rubin había crecido disgustado con la cultura de Goldman, “es un desastre de deshonestidad”, “están volviendo la gente honesta en deshonesta”, recuerda Lewis que Rubin le decía.

Con o sin Rubin, Goldman entró de manera rápida en áreas consideradas como fuera de límites. El aumento de apetito por utilidades a cualquier costo crecía a enormes tasas, acompañado por una cultura indisciplinada del riesgo. La entidad uso su talento para encontrar ingeniosas formas de repartir su riesgo y venderlo a clientes desprevenidos. El uso de trucos mágicos como las obligaciones de deuda colateralizada permitió a los inversionistas apostar a favor o en contra del mercado de vivienda si ser dueños de una hipoteca real, lo que finalmente terminaría desatando la crisis financiera del 2008.

Finalmente en su libro Cohan cuestiona las actitudes de Goldman Sachs: Sus acciones son un signo de inteligencia superior, o simplemente las intenciones de clavar un cuchillo a quién sea a cambio de un dólar?. Cohan describe a una empresa que ha crecido tan grande y hambrienta que a largo plazo no tendrá su codicia, pero que a corto plazo su vicio se mantiene intacto.

*Con Información de Bloomberg Businessweek

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