El Desequilibrio en la Generación de Empleo en las Economías del Mundo

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El Desequilibrio en la Generación de Empleo en las Economías del Mundo
Jueves, 13 Junio 2013 05:00

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El empleo y subempleo a nivel mundial constituye el principal problema económico y social de nuestro tiempo. La situación se vio agravada por la crisis mundial, donde mientras muchos países en desarrollo sólo sufrieron un deterioro temporal, el impacto en el mercado del trabajo en los países desarrollados plantea nuevos desafíos y riesgos para la creación de puestos de trabajo y reducir la pobreza en el mundo en desarrollo. Políticas mal guiadas por los países desarrollados podrían implicar desbordamientos mundiales que desestabilizarían los países en desarrollo.

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Foto: www.sxc.hu (Autor: Marcelo Gerpe)

El trabajo representa, para la mayoría de la población, la principal fuente de ingresos personales y es para las personas en edad productiva un instrumento de inclusión social. Como el crecimiento en la productividad y el cambio en las estructuras son aspectos inherentes al desarrollo, la creación de puestos de trabajo es un reto permanente. La creación de empleo toma mayor importancia cuando el crecimiento de la población se acompaña de factores sociales y demográficos que impactan en un mayor número de personas habilitadas para trabajar, lo que puede generar riesgos de caer en desempleo y subempleo.    

En las economías desarrolladas, hay una fuerte relación entre el crecimiento del PIB y la creación de empleo. Por el contrario, en las economías en desarrollo, con la alta presencia de empleo informal y autoempleo, no se reflejan correlaciones importantes con el empleo formal. Según datos de la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) en los últimos años el PIB creció en países desarrollados un 1,4% y el empleo un 2,4%; mientras que en las economías en desarrollo el PIB aumentó un 5% y el empleo lo hizo en un 1%.

Se ha identificado que posterior a la crisis mundial, los países desarrollados han implementado políticas reformistas laborales diseñadas para acentuar las presiones salariales que no están resolviendo el problema de la deficiencia de la demanda efectiva y que al hacerlas efectivas en países en desarrollo conllevan a la prevalencia de empleados pobres.

En conclusión la recuperación frágil y sin terminar de las principales economías desarrolladas afecta a las economías en desarrollo, ya que los primeros representan mercados importantes de exportación de los segundos. Políticas mal guiadas en los países desarrollados plantean nuevos retos en los países en desarrollo.

*Artículo desarrollado con Información de Unctad

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