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Retos que Deberá Enfrentar el Nuevo Presidente de Brasil
Lunes, 20 Octubre 2014 00:00

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A pocos días de la segunda vuelta electoral en Brasil, que se realizará el 26 de octubre,  en el que el país decidirá entre la candidata presidenta Dilma Rousseff y el candidato liberal Aécio Neves; los votantes se debaten entre dos campañas enfocadas principalmente en la economía. Son varios los retos que tendrá el nuevo presidente de Brasil en esta materia, los aspectos sociales y políticos.

BRASIL

Foto: commons.wikimedia.org Autor: martinno

En materia económica son varios los retos que tendrá el que sea elegido presidente del país carioca, pues se encontrará con un Brasil en recesión técnica,  lo que significa que lleva dos trimestres consecutivos de decrecimiento. Aunque, según analistas, la caída es leve y tendrá una rápida recuperación, desde el 2008 el PIB no retrocedía. Recuperar la senda del crecimiento alto, con estabilidad, será uno de los desafíos más importantes.

Analistas coinciden en que la realidad económica de Brasil no es la mejor, por lo que una reforma tributaria no debe ser descartada, en el que se estudie la disminución de impuestos para atraer la inversión y fortalecer el capital privado.

En caso de que sea reelegida Rousseff el panorama será más desafiante, pues no tiene una buena aceptación entre los inversores, que desde el comienzo de su campaña electoral han declarado oposición por su intervencionismo económico, principalmente en las compañías estatales. Caso contrario al de Neves, que ha tenido una buena aceptación por sus propuestas liberales y debido a que anunció anticipadamente que, de vencer, su ministro de Hacienda será Arminio Fraga, un exbanquero y expresidente del Banco Central con históricos vínculos con el mercado financiero.

Según expertos, para que la séptima economía del mundo, y la más grande en Latinoamérica retome la senda de crecimiento, es necesario modificar las políticas de comercio exterior y evaluar nuevas alianzas.

En el contexto social, varias son las evidencias que el mundo vio del inconformismo de un sector de la población brasileña, a través de las imágenes que dejaron las manifestaciones en contra de la realización del mundial de fútbol. Los manifestantes salieron a las calles en oposición a las altas sumas de dinero invertidos por el gobierno en eventos e infraestructura deportiva. La exigencia de los miles de ciudadanos se centraba en las mejoras en educación, salud y vivienda.
Y aunque en la última década se redujo significativamente la pobreza extrema (36 millones de ciudadanos salieron de este panorama), Brasil sigue siendo un país de contrastes,  en el que por un lado los ricos ostentan sus bienes y disfrutan del carnaval, y del otro una alta población sobrevive en las favelas, zonas en las que cada vez toman más espacio los grupos delincuenciales.

La financiación a la salud, los subsidios para la educación, la seguridad y mejores oportunidades de vivienda; es lo que hoy más reclaman los brasileños y el desafío para el nuevo gobernante será no gastar más de lo recaudado.

En materia política, quien llegue a la presidencia deberá considerar y llevar a cabo alianzas que permitan la realización de los proyectos pensados por la nación suramericana a nivel de infraestructura.

El descontento de la gente en materia política, se ha remarcado con los recientes escándalos de corrupción que involucran a funcionarios estatales y los índices de impunidad en aumento, el nuevo presidente tendrá que promover una reforma de las políticas públicas y enfoque renovado de las relaciones internacionales.

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