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La Historia detrás de KFC, el Éxito No Contempla Edades
Jueves, 22 Enero 2015 05:00

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La marca de comida rápida, Kentucky Fried Chicken (KFC), nació en 1939 en las manos de Harland D. Sanders, un hombre de 62 años. Sanders encontró en la gastronomía, que no era su carrera, el éxito.

KFC

Foto: commons.wikimedia.org Autor: CIteinikea

Después de casi una vida de fallidos intentos, Harland Sanders, un vendedor, aspirante a abogado y político frustrado, creó una receta que marcó el inicio de la franquicia. Aunque durante su vida no se había dedicado al negocio de la gastronomía, su profundo amor por la comida casera hacían parte de su esencia, pues desde niño, a la edad de seis años, tuvo que encargarse de sus hermanos y las labores domésticas, mientras su mamá, viuda, trabajaba.

Desde niño había desarrollado habilidades culinarias, ya a los 10 años lo consideraban un experto a la hora de elaborar los platos típicos de su región. Sin embargo, fue hasta los 40 años que decidió dejar sus ocupaciones, para dedicarse por completo al arte culinario. Mientras operaba una estación de gas, cocinaba para los viajeros cansados que buscaban el concepto de comida hecha en casa, aunque sin tener aún un restaurante plenamente establecido.     

Llegó a tener tanta popularidad que el gobernador Rubby Laffon decidió nombrarlo ‘Coronel’ en 1935 por sus “contribuciones a la cocina del estado”. A partir de ese momento, aún más personas acudieron al lugar –llamado Sanders Court & Café–, obligando a Sanders a reubicar el restaurante en la acera del frente y con una disponibilidad de 142 puestos.

Al cabo de un tiempo, este pequeño restaurante llegó a la quiebra, porque el gobierno del estado de Kentucky decidió cambiar el trazado de una carretera principal, el lugar donde se encontraba su negocio, ya no iba a tener tránsito alguno.

Quebrado, se veía obligado a cobrar cheques de la Seguridad Social. Fue ahí donde se le ocurrió vender la receta de su pollo frito y ofrecer la receta a diferentes restaurantes, aunque este no parecía ser el inicio ideal para un negocio. Recorrió todos los Estados Unidos, durmiendo en un tráiler y tratando de hallar un patrocinador.

Iba a los diferentes restaurantes, indicándole a los dueños que podía preparar un pollo mejor que el que ellos ofrecían (así garantizaba su comida). 1009 veces le dijeron que no, hasta que el dueño de un bar, en el que no vendían comida, decidió que ofrecer un poco de comida salada en su negocio, elevaría el consumo de cerveza, e hizo el trato con el coronel Sanders.

Este fue el inicio del éxito de Harland Sanders, que al cabo de 10 años alcanzó las 600 franquicias en todo el país y unos beneficios anuales de 300.000 dólares brutos. Tiempo después, al no poder manejar todo el volumen del negocio, ni mantener el control sobre todos sus restaurantes, el Coronel Sanders vendió Kentucky Fried Chicken a un grupo inversor local por 2 millones de dólares, más un salario vitalicio de 40.000 dólares al año para hacer apariciones públicas como embajador de la marca.

La historia del coronel Sanders, una vida dedicada a tratar de resurgir, deja una profunda enseñanza, el éxito no contempla edades.

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