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¿Qué le Critican a Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil?
Miércoles, 21 Octubre 2015 00:00

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Miles de personas han salido este año a protestar en las calles de Brasil en contra de la presidenta Dilma Rousseff y su partido político PT (Partido de los Trabajadores), pues además del difícil momento económico que vive la principal economía latinoamericana, la crisis política tiene al pueblo inconforme, y hace difícil que los inversionistas recuperen la confianza en el país.

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Fuente: www.freeimages.com Autor: Adriano Ferreira

Iniciando 2015, Dilma Rousseff asumió su segundo mandato al frente de la presidencia de Brasil con varios hechos jugando en su contra: un apoyo débil por parte del congreso, el escándalo de corrupción de Petrobras (petrolera estatal) y una economía en dificultades.
Durante su primer periodo de gobierno Rousseff no constituyó un apoyo firme en el congreso, evidenciado por el poco apoyo que ofrecían los diputados a los intereses defendidos por la mandataria. Ahora además cuentan con el agravante de que el nuevo congreso se encuentra más fragmentado. De hecho, para intentar conseguir aliados, Dilma ha entregado la dirección de algunos ministerios a miembros de otros partidos políticos.

También, el nombramiento de Joaquim Levy como ministro de finanzas ha generado inquietud, incluso entre quienes han apoyado a Rousseff, por considerarlo de posturas contrarias al PT. Joaquim Levy, economista, liberal ortodoxo, ha sido presidente de uno de los bancos privados más importantes de Brasil y llega al gobierno para imponer mayor disciplina fiscal y tratar de alcanzar un superávit primario. Esto ha contribuido a la división del PT e incentivado que la oposición siga creciendo.

El escándalo de corrupción de Petrobras ha afectado considerablemente la imagen de la presidenta y ha fomentado las peticiones para que deje el gobierno, incluso el pueblo inició un proceso de “impeachment”. La petrolera cerró 2014 con 7.100 millones en pérdidas; cantidad de empresarios, funcionarios públicos y políticos de varios partidos (entre ellos el PT) han resultado implicados; obras de infraestructura fueron paralizadas por posibles sobrecostos; y miles de trabajadores fueron despedidos.

Respecto a la situación económica, analistas del Banco Central prevén contracciones de 2.9% en el Producto Interno Bruto para 2015 e inflación sobre el 9%. Las expectativas de diversos sectores son poco alentadoras y, de cumplirse, harían que Brasil tenga el peor desempeño en los últimos 25 años.

André Singer, exportavoz del Gobierno de Lula, columnista y profesor, ha definido la situación expresando que “Dilma Rousseff ha agitado un avispero” y su destitución podría arriesgar la estabilidad de la democracia que se restituyó en Brasil hace 30 años. El académico señala que Rousseff ha adoptado una actitud de enfrentamiento abierto, a diferencia de Lula, quien buscó hacer cambios evitando confrontaciones.

Considera que además en contraste con Lula, quien gobernó en pleno boom de las materias primas y aprovechó el crecimiento para reducir la pobreza, a Rousseff le ha tocado afrontar una situación económica difícil, cometiendo el error de reducir el gasto para que quedar bien con los mercados. Pero resalta que la presidenta enfrentó a los bancos para mantener los intereses bajos y ha promovido con fuerza la política de pleno empleo.

Según Singer, el gobierno de Brasil es de centro-izquierda, pero algunas de las decisiones que se han tomado en los últimos meses son de corte más conservador. Bajo la dirección de Rousseff se está intentando controlar la difícil situación económica, pero su imagen es bastante impopular y existe riesgo de destitución de la mandataria.

Se espera que los partidos políticos brasileños lleguen a acuerdos y se frene el avance de la propuesta de “impeachment”, para no poner en riesgo la democracia del país. Además, se espera que las condiciones políticas se tornen más favorables y contribuyan a renovar la confianza en la economía brasileña.

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