Antes y Después de las Prohibiciones

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Antes y Después de las Prohibiciones
Viernes, 27 Noviembre 2015 05:00

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Aparte de las políticas actuales de lucha contra la droga, la historia muestra que se ha intentado de manera recurrente, en épocas diversas, limitar el consumo de diferentes sustancias tóxicas, pero ¿qué implicaciones trae prohibir o legalizar estas sustancias?

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Fuente: www.freeimages.com Autor: Tom Campbell

La marihuana o cannabis es ampliamente conocida como una especie herbácea utilizada como psicoactivo. Es, precisamente, por tener la capacidad de influir cambios sobre las funciones normales de la mente del consumidor, que su cultivo, venta y consumo, se encuentran fuertemente reprimidos. Pero a diferencia de otros psicoactivos, la marihuana es empleada en muchos tratamientos de forma natural, como en el glaucoma, asma, cáncer, migraña, insomnio, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia anticancerosa, esclerosis múltiple y demás padecimientos neuromusculares.

Todo lo contrario ocurre con el tabaquismo: La nicotina es la sustancia legal más adictiva que existe. Comparada con los productos ilegales solo la supera la heroína. Entre las enfermedades directas del tabaquismo se encuentra el cáncer de pulmón, la bronquitis tipo R2, el enfisema pulmonar, y un tipo de gripe dañina por la cual el cerebro puede absorber el agua que ingerimos. De forma similar, el alcoholismo está reconocido como un gran problema de salud, ya que a menudo conduce a la muerte como consecuencia de afecciones de tipo hepática como la cirrosis hepática, hemorragias internas, intoxicación alcohólica, accidentes y suicidio.

Antecedentes de las prohibiciones:
La Ley seca de los Estados Unidos de Norteamérica, promulgada en 1918, prohibió constitucionalmente el consumo y venta de bebidas alcohólicas con un contenido superior al 0'5% por litro. Ésta norma constitucional generó el auge de mafias y el consumo clandestino de alcohol. Fue derogada en 1933.

Bajo la prohibición del alcohol, las muertes por envenenamiento alcohólico, por sustancias que se mezclaban con el líquido de contrabando, aumentaron bruscamente. Igualmente, bajo la prohibición de las drogas han aumentado las muertes por sobredosis y por adulteración.

La expectativa por castigar a los productores, distribuidores y consumidores, eleva el precio de la droga y con ello se espera que se desaliente su compra y consumo, como sucede con cualquier otro producto. Sin embargo, el Nobel de Economía, Gary Becker, ha demostrado que la demanda de drogas por parte de los consumidores es inelástica. Por tanto, un aumento en el precio de la droga, como consecuencia de la represión agresiva de su producción, distribución y venta, no hará que los consumidores disminuyan significativamente la demanda. Por el contrario, el precio elevado del producto hace más atractivo el negocio y estimula la comisión de delitos que se realizan para obtener mayor ingreso y, a su vez, para adquirir el bien ilegal. Sin embargo, podría argüirse que una política de reducción de precios de la droga (mediante su despenalización) no solo reduciría los costos sociales por los delitos cometidos por los consumidores, sino también, podría incrementar los costos sociales del uso del psicoactivo por parte de quienes no son consumidores, tal y como sucedió con la legalización del cigarrillo y el alcohol.

El estudio del Nobel de Economía sugiere que la legalización de las drogas, combinada con un impuesto indirecto al consumo, sería una manera mucho más barata y más efectiva para reducir su uso. En vez de una guerra para perseguir a los productores, distribuidores y consumidores, se podría establecer un impuesto del 200% al uso legal de las drogas. Ello reduciría el consumo de la misma manera que lo pretende hacer la guerra actual.

*Artículo elaborado con información de www.circulodeanalisiseconomicodelderecho.wordpress.com

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