Deep Web: el Lado Oscuro del Internet

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Deep Web: el Lado Oscuro del Internet
Miércoles, 14 Septiembre 2016 04:08

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Internet es un conjunto de redes interconectadas por las cuales circula información. Sin embargo, la web que la mayoría de nosotros conocemos representa únicamente el 15% de lo que realmente existe, pues el contenido restante es de carácter privado y secreto. La razón de esto es que el contenido restante suele ser prohibido y se encuentra en la internet profunda, o mejor conocida como la “Deep Web”.

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Fuente: www.freeimages.com Autor: Shamseer Sureash Kumar

La Deep Web es una especie de plataforma que tuvo sus inicios debido a la necesidad de comunicación e intercambio de información de manera privada. Y a pesar de que es desconocida por muchos, existe hace muchos años. La Deep Web es usada para negocios ilegales, que de alguna forma requieren permanecer en anonimato. Allí se aloja todo tipo de información, como la venta de armas, drogas, órganos, piratería, pornografía infantil y terrorismo. Además, se puede encontrar información sobre espionaje, hackeo, operaciones militares de inteligencia y lavado de activos.

Por unos cuantos miles de dólares se puede acceder a contenidos explícitos, ciudadanías extranjeras, contraseñas, pasaportes ilegales, filtraciones del gobierno, de la NASA, e incluso servicios de asesinato. Pero a pesar de tener contenido ilegal, también aloja de otro tipo, como libros de cultura general, foros, información económica, meteorología y otros contenidos cercanos a lo que se podría encontrar en la red superficial.

La web profunda es también un mercado negro, donde se mueven millones de dólares en transacciones o en compras ilegales y, donde antes de ingresar a alguna página, se explica el contenido de lo que se puede encontrar allí y se advierte al usuario de realizar algún tipo de acusación.

Estas páginas no son rastreables por los buscadores como las demás, entre muchas razones por la estructura de sus URL, que se encuentran encriptadas, haciéndolas invisibles para los motores de búsqueda, y no poseen algún tipo de control por parte de las autoridades.

Por ser un lugar protegido, a la Deep Web no se puede acceder de maneras convencionales; para esto se debe obtener primero un servidor intermediario (proxy) o una red anónima, la más conocida se llama TOR. Este software libre viene preconfigurado para resguardar la privacidad y advierte cuándo alguna acción es insegura, además, permite ocultar las huellas del visitante, las direcciones IP y los datos del usuario o de quienes utilizan la información, pero no garantiza 100% el anonimato.

En algunos de los enlaces es necesario utilizar códigos complejos de cifrado, necesarios para proteger las transacciones y bloqueos, tanto del oferente como del demandante, y navegar con “seguridad”, ya que los diferentes organismos de justicia de varios países se mantienen alerta de la Deep Web. Las páginas que son descubiertas traspasan o venden sus contenidos a otras que permanecen ocultas, por lo cual las direcciones son cambiadas con regularidad, lo que torna la búsqueda más compleja y secreta.

David Sancho, uno de los investigadores de amenazas de Trend Micro, afirma que una vez realizada la conexión es imposible interceptarla. En caso de que los buscadores lograran hacerlo, la Deep Web no existiría, pero siempre van a existir páginas secretas.

Esta red profunda es catalogada en varios niveles según su dificultad de acceso: Nivel 1: Inocente, Nivel 2: Atrevido, Nivel 3: Arriesgado, Nivel 4: Peligroso, Nivel 5: Maldad. Entre más alto es el nivel, más probabilidades tiene el usuario de recibir años de cárcel en caso de ser detectado, por el simple hecho de navegar en este mundo. Se puede entender con mayor facilidad si se visualiza como un iceberg, donde la superficie representa la información al alcance de cualquier usuario y la parte sumergida, y la más significativa, representa la red oculta; a medida que se encuentra más profundo, el acceso es más complicado y el contenido más oscuro.

La Deep web está plagada de hackers profesionales, que utilizan fachadas en sus páginas. Por ello, las personas que acceden a este tipo de contenido deben tener muchas precauciones: no descargar correos ni contenidos, no registrarse en ningún sitio, apagar la webcam, tener un antivirus reforzado. El acceso a cualquiera de estos sitios es considerado ilegal.

Hace 20 años, la Deep Web tenía un tamaño de 7.500 Terabytes, lo que era 50 veces más grande a la web superficial de aquel momento. Actualmente no se conoce con exactitud el volumen, pero si se sabe que está en constante crecimiento, con un contenido aproximado de más de 600.000 páginas (91.000 Terabytes).

La Deep Web es un lugar ideal para la actividad criminal y es allí donde habita el cerebro del internet, donde tienen acceso los mejores hackers y programadores del mundo. La red profunda es mundo sin restricciones ni reglas.

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