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El Agua y Una Milla Alrededor del Agua, el Éxito de Maaji Swimwear
Martes, 06 Junio 2017 02:00

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En el pasado Happy Hour realizado por la Andi del Futuro, Miguel Piedrahita, CEO de Maaji Swimwear, contó la historia de cómo nació y creció el sueño de dos jóvenes estudiantes hasta convertirse en una compañía de talla mundial. A continuación, les compartimos algunas de las ideas más importantes de este evento en el que Sectorial estuvo presente.

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Hace 10 años Manuela y Amalia Sierra recibieron un regalo de grados de sus padres por 25 millones de pesos, con lo que comenzaron un proyecto ambicioso de trajes de baño en Medellín. Maaji fue fundada en el 2000 e inicialmente las ventas de los productos se realizaban puerta a puerta, hasta la creación de su primera tienda en 2012.

Según Piedrahita, la estrategia para crecer rápidamente fue reinvertir todas sus ganancias los primeros años con unos dividendos que tendían a cero. Además, resaltó la importancia de crear fusiones complementarias, no sustitutas, ya que estas últimas terminan por canibalizar los ingresos. Cuando se busca un “partner” de negocio idóneo, de manera equivocada se buscan amigos, pero se deben crear complementos que tengan promesas de valor diferentes, de manera que se fusionen las competencias de cada persona, creando un grupo directivo complementario.

A la hora de vender una idea de negocio siempre debe haber puntos no negociables y es importante que el precio no sea parte de estos; entre más dura sea la negociación menor será la probabilidad de materializar el sueño. Los no negociables se deben establecer teniendo en cuenta que son aquellos que, si se modifican, se rompe la promesa de valor de la compañía. Para Maaji los no negociables más importantes son: no fusionar el equipo de diseño ni el equipo de mercadeo y no producir fuera de Colombia, pues su lema es: “Made in Colombia with Love”.

Muchas veces los creadores de empresas sobrevaloran lo que tienen y subvaloran lo de los demás, por ello, un emprendedor debe tener una visión optimista y a la hora de exponer una idea a un inversionista, se debe articular el sueño como una historia y luego exponer el modelo de negocio con información fáctica. Además, se deben buscar inversiones en una coyuntura de “vacas gordas”, es decir, cuando la empresa se encuentre bien y no en un mal momento, como la mayoría lo hacen.

Los inversionistas hoy en día buscan en las pymes un equipo de managment organizado, además les resulta atractivo un negocio con sus fundadores adentro, ya que estos crean más valor que si estuviesen fuera. Finalmente, la capacidad de escalabilidad del negocio es importante, ya que los inversionistas tienen en cuenta el flujo futuro en función de los supuestos, y qué tan creíbles pueden llegar a ser los números con las estrategias en el largo plazo, es decir, los próximos 2 años.

Por otro lado, a diferencia de muchas empresas que llevan a cabo el uso del big data como tendencia, Maaji tiene puesta su mirada en el small data, pues afirma que este ayuda a mejorar la calidad del relacionamiento y acercamiento con el consumidor y permite crear huellas, capturando información desde lo social para sorprender al consumidor con estrategias de mercadeo disruptivas.

En el negocio de moda hay dos esquinas: el fast fashion y el nicho - moda. En el primero es necesario ser el mejor en operaciones y costos, mientras en el segundo se debe destacar en prima de marca, y es en este segmento dónde se clasifica Maaji. Para ello, afirman que el talento humano es uno de los factores en los que más se ocupan, pues cuentan con un equipo de trabajo empoderado que siente que tiene un negocio que defender.

Actualmente, Maaji tiene presencia en 54 países, lo que le ha facilitado el comportamiento de las ventas, pues, por su nicho de mercado, depende de factores climáticos, y en su planeación estratégica buscan áreas con comportamientos climáticos inversos. En busca de diversificar su negocio, la empresa pasó de ofrecer trajes de baño a ofrecer un estilo de vida en un mercado al que llaman: “el agua y una milla alrededor del agua”, es decir, su interés no solo está en el mar, las piscinas y los lagos, sino en lo que sucede alrededor de estos ambientes, donde aún se pueden hacer uso de las líneas de productos.

“Si quieres ser grande, busca un socio grande”, esto fue lo que pensó Maaji Swimwear antes de sentarse con el grupo de inversión L Catterton – Louis Vuitton, con el cual cerró una transacción el pasado 12 de mayo, buscando el balance entre muy concentrado y muy diversificado. Piedrahita comentó que antes de esto llegaron ofertas no solicitadas y no vinculantes, pero ellos buscaban algo más, algo inexistente, y fue entonces cuando Manuela y Amalia vieron en L Catterton el sueño de una alianza para diseñar en un mercado en el que se crea tendencia y pertenecer a una casa de marcas.

Generalmente las transacciones duran 7 meses, pero esta se tardó un año. En la etapa de la negociación, el CEO recomienda manejar en el día el negocio y en la noche la transacción. Además, a la hora de que un emprendimiento se vea tentado a vender participaciones accionarias, debe tener un balance de la seriedad de la propuesta, buscando siempre cuidar el negocio, no perder la consistencia por alguien que parece que traerá un cheche, pues cuando un inversionista entra a la compañía puede encontrarse algo muy distinto a lo que compró y muchas veces las propuestas fáciles

“En cuanto al valor de la sostenibilidad, aunque suene cliché, se debe tener una conciencia de constante movimiento, o se corre el riesgo de que los competidores lo saquen del mercado, pues lo que los consumidores hoy valoran, mañana tal vez no”.

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