Población LGBT: Un Mercado Subvalorado en la Economía

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Población LGBT: Un Mercado Subvalorado en la Economía
Miércoles, 16 Agosto 2017 23:51

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Al hablar de la homosexualidad, suele remitirse a un sinnúmero de motivos y razones que permiten entender cómo se desarrolla la orientación sexual y si esta es producto de una decisión individual o un aspecto inalterable de la personalidad: la genética, la cultura, la estructura cerebral y el periodo de gestación son algunos de los motivos explorados para ello.

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 Fuente: Pexels

Más allá, la manera como se desarrolla la vida de los homosexuales, dados los diferentes estilos de vida, suele estar en contraste con la vida llevada por el grueso de la población heterosexual alrededor del mundo, a tal punto que estos suelen ser categorizados como un nicho de mercado y consumo diferente, el cual requiere una atención especial y en el que se presentan oportunidades para un gran conjunto de sectores y compañías en el plano económico.

Actualmente, según la Gay Lesbian and Straight Education Network, la población LGBT tiene un segmento de mercado que representa cerca de 700 millones de dólares. Un estudio arrojado por la Universidad de Burgos, en España, evidencia que en efecto la orientación sexual es un componente importante en el autoconcepto de los consumidores; algunas características que diferencian a este mercado de los tradicionales es la mayor movilidad social, un mayor poder adquisitivo y una mayor búsqueda por el reconocimiento social, todo ello se ve reflejado en decisiones económicas de inversión y consumo, que desde la literatura del marketing se denominan como simbólicos, y que en cierta medida se endurecen por algunos atributos generales detectados en la población, como lo es el refuerzo del lenguaje corporal, el cual deriva en otro tipo de variables alternativas como nuevas tendencias de moda (sector textil), la preocupación por la apariencia y la salud (sectores cosmético y salud) o la compra por impulso (sector comercio), solo por mencionar algunos.

El turismo es otro de los sectores que se ha visto beneficiado por este nicho de mercado a nivel mundial. Según la Organización Mundial de Turismo, de 1,2 mil millones de turistas internacionales que se registran anualmente, 35 millones pertenecen a esta comunidad, es decir, cerca de un 3%. Adicionalmente, según la Asociación Internacional de Turismo de Gays y Lesbianas, los viajeros frecuentes de esta población gastan entre un 60% y un 70% más que los demás turistas, y prueba de ello es el contraste que se genera en este sector, en peso y tamaño, entre países abiertamente “gay friendly” como España, Austria u Holanda, respecto a países como Rusia, India o Jamaica, con un tinte mucho más conservador y homofóbico. En Latinoamérica, empresas como Aeroméxico, Hoteles Axel, FriendlyMap y la Cámara de Comercio Gay Lésbica son algunas de las entidades que cada vez invierten más en campañas de mercadeo direccionadas al fomento de la actividad y en la sensibilización de esta población como potenciales demandantes de servicios de turismo.

En el caso colombiano, según el consejo Consultivo de Políticas Públicas LGBTI, con un estimado de una población de 5 millones de personas, estas personas suelen marcar algunas tendencias en el consumo y por tanto son objetivo de distintas marcas y servicios en el país. Con una disposición de compra tres veces mayor que la de la comunidad heterosexual, sectores como el de salud, cuidado personal, turismo, entretenimiento y hasta servicios financieros, suelen estar en el radar de consumo e impacto para ellos. Según el Departamento Nacional de Estadística, mientras que un hombre heterosexual está dispuesto a gastas $18,5 por cada $100 pesos de su ingreso, un gay destinaría $ 55,6 de dicho ingreso. Por su lado, las mujeres lesbianas destinarían $ 55,48 al consumo. En este orden de ideas, si bien no existe un número exacto de la participación gay en la economía nacional, las estimaciones de la Cámara de Comerciantes LGBT apuntan a que esta población puede representar un 3,5% del PIB.

Así pues, si bien en algunos países esta población suele tener brechas salariales frente a la población heterosexual, tal como Estados Unidos, Reino Unido y Francia donde ganan 2,4%, 6% y 6,5% menos, las familias compuestas por personas del mismo sexo se rigen bajo el modelo económico estadounidense “Dink”, donde existe un doble de ingreso de capital y no hay niños, por lo cual esto reorganiza los gastos de quienes conforman dichas familias y siempre el poder de compra y la propensión marginal al consumo son mayores.

No en vano, Paul Donovan, CEO de UBS, ha evaluado cómo la exclusión de esta comunidad de la política pública y económica y de la vida en general, no solo desperdicia, sino que destruye el capital financiero de una sociedad; ello basado en las pérdidas de competitividad laboral, dada la presión en el clima organizacional, y en la estrecha relación detectada entre la competitividad económica y la tolerancia a la homosexualidad: mientras en los países con mayores niveles en la escala del Foro Económico Mundial el grado de intolerancia rondaba el 20%, en los países de niveles más bajos estas cifran se encontraban entre el 60% y el 70%.

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Fuente: Abordodelmundo.com

PIB per Cápita

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Fuente: Banco Mundial

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