Ambos gobiernos tomaron la decisión de permitir el ingreso del arroz peruano a Colombia, con la condición de que este cumpla las disposiciones andinas para la certificación de origen y que se garantice la inocuidad de las importaciones.

Las importaciones de arroz son un tema que preocupa constantemente a los empresarios del sector, pues en la actualidad la Comunidad Andina permite la movilidad de arroz de un país a otro. Colombia como medida preventiva ha implementado restricciones a las importaciones, pero ha sido demandado en varias ocasiones.

El sector arrocero se encuentra en crisis por menores ingresos para los productores a causa del incremento en las importaciones.

La crisis de Hidroituango generó que comerciantes, inversionistas y ganaderos de Caucasia, abandonaran la zona. El alcalde, Oscar Aníbal Suárez, aseguró además que por miedo a la creciente en el río Cauca, los productores arroceros dejaron de sembrar 18 mil hectáreas del cereal en el primer trimestre.

La cantidad de agua requerida para la producción de arroz, que necesita estar sometido a inundaciones, ha generado preocupación en Norte de Santander, donde el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), lanzó una alarma luego de evaluar cerca de 46 mil hectáreas del distrito de riego del municipio del Zulia, donde se concentra la mayor cantidad, y afirmó que este cultivo no debería ser el predominante.

De acuerdo con el tribunal de justicia de la Comunidad Andina, Colombia incumplió una sentencia del 14 de abril de 2005, en el que se ponía fin a políticas restrictivas del comercio de arroz. Es por esto por lo que autorizó la imposición temporal de un arancel adicional de hasta el 10% a las importaciones de diez mercancías colombianas a los países miembros.