En septiembre el precio del petróleo Brent llegó a $80 dólares por barril, con lo cual el Gobierno de Estados Unidos solicitó a la OPEP bajar los precios con explotación de reservas, y así aumentar el suministro de petróleo dada la mayor producción.

Con el fin de dar cumplimiento a la demanda, la Organización de Países Exportadores de Petróleo, definió el 22 de junio aumentar la producción a un millón de barriles diarios de los cuales se espera un aporte al mercado de 630.000 barriles adicionales. Como resultado, se presentó un alza del 3% en la cotización del Brent, llegando a los $74,90 dólares y el petróleo estadounidense cotizado en $67,03 dólares, tuvo un incremento de 2,27%.